Esta es mi última entrada y con ello mis últimas
palabras sobre esta magnífica estancia en Italia después de tantas entradas en
las que habré dicho que no quería que se acabara esta experiencia, tantas veces
que he pensado bueno son dos meses tienes tiempo de muchas cosas y sin darme
casi cuenta ya está llegando a su fin solo quedan 6 días para acabar de
exprimirla si cabe aún más.
No sé si os habréis dado cuenta pero el
don de la expresión escrita no está entre los míos, soy más de demostrarlo vernalmente
y con echos, sobre todo de afecto, cuyos me he tenido que reprimir en varias
ocasiones, como también han venido muy bien cuando este escaseaba, en resumen
he sido el osito mimosin del apartamento E de Artemura.
Para Barcelona me llevo infinitos
recuerdos vividos en la Toscana, viajes improvisados, puentes Venecianos,
paisajes que te dejan con la boca abierta, risas infinitas, picadas de mosquitos, convivencia en
estado puro, momentos en los que tu casa parece un mercadillo de ropa,
tatuajes, juegos infinitos con los más peques de mi Nido Marghrita... Son
tantos recuerdos que me llevo en el corazón y en mi piel que sin lugar a dudas
jamás olvidaré.
Todo esto ha sido posible porque lo he
vivido junto a dos grandes personas que el destino ha querido que conociese y
conviviese con ellas y de las que me llevo grandes conversaciones, consejos y
sobre todo muy buenos momentos. Gracias Carla y Núria por hacer esta
experiencia más agradable y más divertida, ya sabeis "Siamo venuti a giocare".
Alejandra.

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